Generadores de Ozono Domésticos

¿Los generadores de ozono domésticos son seguros?

Telemedical quiere potenciar el uso de los generadores de ozono en nuestros hogares. Su uso en casa es completamente seguro, ya que son aparatos diseñados para una utilización eficaz, segura y sencilla. Cualquier emisión de ozono, acaba convirtiéndose en oxígeno, y purificando y desinfectando nuestro entorno en ese proceso. Los generadores de ozono domésticos emiten unas cantidades mínimas de gas, por eso no representan ningún riesgo para la salud de las personas.

¿Qué es el ozono y para qué sirve?

El ozono es un gas inestable formado por tres moléculas de oxígeno, que tiende a convertirse en oxígeno en condiciones normales, y que podemos encontrar en la naturaleza y en capas de la atmósfera. Este gas es de enorme utilidad para lograr espacios higienizados y completamente desinfectados, ya que el ozono es el desinfectante natural más potente que existe, superando infinitamente los resultados obtenidos con la lejía u otros productos que utilizamos para este fin.

La ventaja que tiene el ozono respecto a otros productos desinfectantes es que no pone en riesgo nuestra salud ni contamina el aire ni el agua que trata. Por esa razón, no pone en riesgo nuestra salud, siempre que se haga un uso adecuado del aparato y este esté en perfecto estado de mantenimiento, y garanticen niveles de ozono que no resulten tóxicos.

Telemedical generador de ozono

Que los generadores de ozono aseguren unos niveles inocuos del gas es una de las constantes en las distintas normativas que siguen todos los países y que regulan el buen uso y funcionamiento de estos aparatos. 

El ozono es usado en muy diversos campos que incluyen los usos industriales, a nivel profesional y también doméstico, y en cada uno de ellos encontramos aparatos diseñados para satisfacer las distintas necesidades que puedan surgir.

Los equipos domésticos tienen como principal característica su adaptación para ser usados por usuarios no especializados, a la vez que ofrecen unas prestaciones que se ajustan a las necesidades de una casa o una tienda.

Necesidades que van desde la obtención de un aire de calidad, libre de contaminación orgánica e inorgánica, así como de malos olores, hasta la purificación del agua potable para beber o destinada a la higiene personal, además de ser muy práctico para la limpieza de la casa.

La tecnología de los generadores de ozono nos ofrece rebajar el nivel de contaminación microbiológica. Un ambiente saludable, por lo tanto, deberá contar con niveles inferiores, y lograrlo en los hogares será mucho más sencillo que en lugares públicos críticos, donde estos valores pueden dispararse fácilmente.

Por lo tanto, el trabajo que realizan los ozonizadores domésticos resultará suficientemente eficaz como para lograr una desinfección idónea sin suponer un riesgo para la salud gracias a una ozonización que podemos realizar sin problemas en presencia de personas.

Aun así, si queremos maximizar las condiciones de seguridad, bastará con abandonar la habitación durante unos minutos y dejar que el aparato realice el tratamiento, ya que será un periodo de tiempo suficiente para lograr unos resultados óptimos.

¿Cómo actúa un generador de ozono?

La generación de ozono para su inyección o mezcla en el aire o agua, respectivamente, debe realizarse justo antes de su utilización. De otro modo, el ozono perdería su capacidad de actuación, razón por la que disponer de un ozonizador en el hogar es una forma idónea de conseguir agua o aire ozonizados para realizar distintos tratamientos.

Su generación da inicio a un proceso conocido como ozonólisis, cuya duración es de alrededor de veinte minutos, tras los cuales el ozono desaparece para convertirse en oxígeno. Efectivamente, su poder desinfectante lo debemos a la inestabilidad del ozono (O3), ya que esta inestabilidad resulta provechosa precisamente por su actuación oxidante, pero una vez logra estabilizarse se transforma en oxígeno.

Su actuación, por lo tanto, es efímera, si bien permanece activo el tiempo suficiente para sernos útil a la hora de darle uno u otro uso. Una característica que además de resultar funcional implica seguridad, si bien ésta también depende de la dosis de ozono empleada.

Afortunadamente, la eficacia del ozono en usos domésticos se lograr con unas dosis mínimas que los aparatos aplican de forma automatizada, siempre respetando las normativas, por lo que también en este sentido se cumplen los estándares de seguridad durante la realización de los tratamientos.

¿Por qué es seguro su uso?

En definitiva, las concentraciones que permiten las normas reguladoras para los ozonizadores domésticos son seguras, por lo que el uso de dichos dispositivos no puede poner en peligro la salud.

Los ozonizadores domésticos están diseñados para el tratamiento de atmósferas, superficies, alimentos y agua inyectando este gas en cantidades mínimas en el aire o en el agua. Como hemos apuntado, tras su actuación, cuya duración es de apenas unos minutos, el ozono se convierte en oxígeno, considerándose inocuo para personas y medio ambiente.

 

En cuanto a su disolución en agua, su rápida descomposición y otros factores asociados a los ozonizadores domésticos, como su baja concentración, permiten un uso seguro para la desinfección del agua potable. Su uso, respetando las recomendaciones de seguridad de la normativa, no representa ningún problema.

Consejos para un uso seguro

Afirmar que los ozonizadores domésticos son aparatos seguros implica, lógicamente, que los utilizamos siguiendo las instrucciones que adjunta el fabricante a cada aparato. Son indicaciones básicas, que sencillamente suponen una orientación muy general y sencilla de seguir a la hora de utilizarlos.

Las características de los ozonizadores domésticos hacen de ellos aparatos seguros, y no solo por la ínfima dosis de ozono que se incluye en los aparatos, sino también por su funcionamiento automatizado.

El hecho de que sean aparatos electrónicos, lo que en muchos modelos supone una importante complejidad tecnológica, no es un obstáculo a la hora de ofrecer al usuario la máxima comodidad y facilidad de uso. Ello implica, por otra parte, una gran seguridad en su utilización, ya que no precisan de conocimientos especializados para su manejo. Muy al contrario, basta con seguir las instrucciones claras y elementales que se detallan en la documentación que los acompaña.

 

Se trata, en suma, de conectarlos mediante el respectivo botón de encendido y dejar que actúen, si lo deseamos, mediante el uso de un temporizador que los apagará de forma automática. Del mismo modo, los aparatos con más prestaciones permiten programarlos de un modo más personalizado para realizar tratamientos a la medida de nuestras necesidades, pero también de una manera realmente sencilla.

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